Las canastas que definen los umbrales de indigencia y pobreza registraron en enero su cuarto mes consecutivo de incrementos superiores a la inflación general. Según informó el INDEC, la canasta básica alimentaria (CBA) creció 5,8% mensual, mientras que la canasta básica total (CBT) aumentó 3,9%, ambas por encima del 2,9% que marcó el Índice de Precios al Consumidor.
Umbral de indigencia y pobreza
La CBA, que mide el costo de los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos y establece la línea de indigencia, se ubicó en enero en $201.939 para un adulto equivalente. Para un hogar tipo compuesto por una pareja de 35 y 31 años con dos hijos de 6 y 8 años, esta canasta ascendió a $623.990. Esta cifra representa el ingreso mínimo mensual que necesitó esa familia para no ser considerada indigente.
Por su parte, la CBT —que define la línea de pobreza al incorporar bienes y servicios no alimentarios— alcanzó los $440.226 para el adulto equivalente. Para el mismo hogar tipo de cuatro integrantes, la canasta básica total trepó a $1.360.299, estableciendo así el ingreso mínimo necesario para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
Otros tipos de hogares
El informe del Indec también detalla los valores para diferentes composiciones familiares. Un hogar de tres integrantes (una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61) requirió $496.769 para la CBA y $1.082.956 para la CBT. En el caso de un hogar de cinco integrantes (dos adultos de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años), la canasta alimentaria fue de $656.301 y la total de $1.430.735.
Variación interanual y contexto
En términos interanuales, la CBA acumuló un aumento de 37,6% y la CBT de 31,6%, ambas por encima del 32,4% de inflación de los últimos doce meses. Esta dinámica implica que el costo de cubrir las necesidades básicas se encarece a mayor ritmo que el promedio de bienes y servicios, generando presión adicional sobre los ingresos de los hogares más vulnerables.
El dato de las canastas se conoció en un contexto de tensión institucional tras la salida de Marco Lavagna y los cuestionamientos sobre la publicación del índice de precios actualizado. El IPC de enero (2,9%) superó el 2,8% de diciembre —quinta aceleración consecutiva— y también el 2,4% proyectado por el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central. Los factores estacionales, especialmente el aumento de 5,7% en verduras, influyeron en el resultado. La inflación núcleo avanzó 2,6%, cuatro décimas menos que en diciembre.
