El Senado aprobó la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que permitirá a los empleadores financiar las indemnizaciones por despido en el sector privado. El nuevo fondo se nutrirá de aportes patronales detraídos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), lo que genera preocupación por su impacto en el financiamiento de las jubilaciones.
Contribuciones obligatorias según tamaño de empresa
Las grandes empresas aportarán el 1% de sus contribuciones patronales al FAL, mientras que las pequeñas y medianas empresas destinarán el 2,5%. La administración de estos recursos quedará a cargo de la Comisión Nacional de Valores, bajo la supervisión de los ministerios de Economía y Capital Humano.
Alcance del fondo
El FAL no sustituye el régimen de indemnización actual, sino que funciona como una herramienta de financiamiento opcional para los empleadores. El fondo cubrirá indemnizaciones por antigüedad, despido agravado, preaviso, integración del mes de despido y otras obligaciones previstas en la Legislación de Contrato de Trabajo. Sólo podrán acceder a esta cobertura los trabajadores registrados con al menos 12 meses de antigüedad al momento de la extinción laboral.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, justificó la medida como una forma de aliviar la carga sobre los empleadores sin afectar el equilibrio fiscal. “Se definió devolverles a los empleadores ese porcentaje que venía aportando y que generaba una carga muy fuerte en el contrato de trabajo”, explicó en diciembre pasado.
Impacto en el sistema previsional
La transferencia del 3,5% de los aportes patronales hacia el FAL implica una reducción del 16% en la recaudación destinada al sistema previsional. Según estimaciones del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CETyD) de la Universidad Nacional de San Martín, esta medida tendrá un costo anual de 2.500 millones de dólares. Manuel Mera, del Centro de Implementación de Políticas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), coincide con esa proyección y señala que representa el 0,4% del PBI.
Críticas desde la oposición
Durante el debate en el Senado, el senador Mariano Recalde cuestionó el mecanismo: “Con este fondo de asistencia laboral, que se crea para pagar indemnizaciones de las empresas que despidan, pierden los trabajadores porque pierden la protección contra el despido arbitrario. También pierden la Anses y los jubilados”. Desde el ámbito académico, Sebastián Etchemendy, profesor de la Universidad Di Tella e investigador de Fundar, expresó que “el FAL tiene dos problemas: facilita mucho el despido y los jubilados y receptores de AUH están financiando a los empresarios que despiden”.
El proyecto ahora debe ser tratado en la Cámara de Diputados para convertirse en ley. Si prospera, el FAL entraría en vigencia con la promulgación de la normativa.
