Riesgos que frenan la caída de precios
El BCRA identificó tres factores que podrían limitar la desinflación en el corto plazo: la corrección prevista en las tarifas residenciales de electricidad y gas por la readecuación del esquema de subsidios, los efectos estacionales típicos del inicio de año y la actualización de la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor del INDEC.
Según el organismo, estos ajustes generarán presiones adicionales sobre la inflación, aunque de carácter limitado en el tiempo y sin alterar la tendencia de fondo del proceso desinflacionario. El informe destacó que estos efectos responden a modificaciones puntuales en precios administrados y no a un cambio estructural.
Expectativas para 2026
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA prevé una inflación de 2% en enero, 1,8% en febrero y 1,9% en marzo. Para el segundo trimestre, las proyecciones apuntan a 1,7% en abril, 1,6% en mayo y 1,5% en junio, confirmando expectativas de desaceleración gradual.
No obstante, el Banco Central aclaró que, superadas las presiones transitorias e internalizados los cambios metodológicos, la inflación profundizará su tendencia a la baja. Los indicadores de alta frecuencia ligados a alimentos ya muestran durante enero una moderación de las presiones sobre precios en productos no sujetos a estacionalidad.
Puja salarial y otros desafíos
El organismo reconoció que una menor inercia inflacionaria, reflejada en los acuerdos salariales, podría incidir en el segundo trimestre. Las paritarias buscan recomponer ingresos por encima del 2% mensual, lo que representa un factor adicional a monitorear en el camino hacia la estabilización de precios.
