En línea con la normativa “Recopilación de datos biométricos de extranjeros al entrar y salir de Estados Unidos”, desde fines de diciembre todos los extranjeros que ingresan o salen del país deben atravesar un control de seguridad basado en datos biométricos. El proceso opera como un sistema de verificación de identidad que permite a las autoridades detectar fácilmente a quienes se identifiquen de manera fraudulenta.
La directiva elimina las excepciones que antes se aplicaban para funcionarios y ciudadanos canadienses, señalando que toda persona no ciudadana debe atravesar el control obligatorio.
Características examinadas
De acuerdo con lo indicado por el Departamento de Seguridad Nacional, el sistema de reconocimiento automático examina huellas dactilares, patrones del iris y rasgos faciales.
La Oficina de Gestión de Identidad Biométrica (OBIM) es la encargada de proporcionar los resultados de estas revisiones a los oficiales. Para ello, compara la biometría con una lista de vigilancia de terroristas, delincuentes e infractores de inmigración confirmados o sospechosos; busca coincidencias con la base de datos de huellas dactilares del DHS; y verifica que la biometría esté asociada a los datos del documento de identificación presentado.
Cómo funciona en el aeropuerto
Al arribar a la estación aérea, el control se lleva a cabo a través de tres pasos clave: el viajero se acerca a una cámara conectada a tecnología de comparación biométrica facial con conexión cifrada; la cámara analiza los rasgos faciales e identifica a la persona basándose en sus documentos de viaje; cuando el proceso finaliza, se indica a la persona que ingrese o salga del país o que se dirija a una inspección adicional.
“Este uso de biometría facial añade una capa extra de seguridad y permite a la CBP identificar criminales y terroristas conocidos o sospechosos; prevenir el fraude de visados y el uso de documentos fraudulentos; detectar personas que se quedan más tiempo y no ciudadanos presentes en Estados Unidos sin la debida admisión o libertad condicional; y prevenir la reentrada ilegal de personas previamente retiradas”, indicaron las autoridades.
Almacenamiento de datos
Las fotos de los no ciudadanos se almacenan por hasta 75 años en el Sistema de Gestión Biométrica de Identidad (IDENT) como prueba de que se cumplieron las medidas protocolares de seguridad.
En el caso de los estadounidenses, el programa es opcional, pero si se elige participar las fotografías serán descartadas en un plazo de 12 horas.
