Los motivos detrás de la decisión
Entre quienes no se ausentaron del trabajo en el último año, el 56% identificó la falta de recursos económicos como la razón principal. Este dato se suma a otros indicadores que reflejan el impacto de la inflación sobre los salarios reales.
Un 21% de los trabajadores atribuyó la imposibilidad de tomarse vacaciones a un cambio de empleo, mientras que el 12% priorizó metas personales o profesionales por encima del descanso. El 11% restante mencionó razones diversas como problemas de salud, falta de tiempo u organización deficiente.
Preferencias alternativas al descanso tradicional
El estudio también revela que el 29% de los empleados argentinos preferiría una reducción de la jornada laboral antes que tomarse días de vacaciones. Esta tendencia se replica en otros países de la región: en Perú el 45% optaría por jornadas más cortas, en Panamá el 40%, en Ecuador el 36% y en Chile el 33%.
Por otro lado, el 22% de los trabajadores priorizaría otros beneficios por encima de las vacaciones. Entre las opciones más valoradas se destaca un buen salario (44%), la posibilidad de trabajar a distancia (21%), incentivos económicos adicionales (15%), esquemas sin horarios fijos (10%) y días libres ocasionales (6%).
Destinos para quienes sí viajaron
Entre quienes lograron tomarse vacaciones, la Costa Atlántica bonaerense fue el destino más elegido con el 24% de las preferencias. Le siguieron Brasil (16%) y la Patagonia (13%), mientras que el 22% optó por otros destinos, destacándose el Caribe como principal alternativa internacional.
El contexto económico
Un informe de Zentrix Consultora coincide con estos datos al indicar que el 39,3% de la población declara no contar con recursos para viajar este verano. El reporte señala que el acceso al descanso se ha convertido en un umbral social que separa estabilidad de vulnerabilidad.
La misma consultora precisa que el 77,6% de los argentinos afirma que su salario perdió frente a la inflación, y ese deterioro impacta directamente en la autopercepción social: el 64% de la población se define hoy como clase media baja o baja.
La brecha entre sectores
En contraste con las dificultades económicas que enfrentan muchas familias, las estadísticas muestran que los viajes al exterior mantienen una tendencia en alza. Este fenómeno amplía la distancia entre quienes pueden afrontar el costo de destinos internacionales y aquellos que ven restringidas sus opciones por la pérdida de poder adquisitivo.
Los operadores turísticos notan además una tendencia hacia viajes más cortos y con presupuestos ajustados, un fenómeno que se observó principalmente durante los últimos fines de semana largos del año.
Demanda por más días de descanso
El informe de Bumeran destaca que el 56% de los trabajadores considera que contar con días extras de vacaciones es un factor clave al momento de elegir un nuevo empleo. Además, el 95% opina que este debería ser un beneficio ofrecido por todas las organizaciones, lo que evidencia la importancia que los empleados le otorgan al tiempo libre en un contexto de presión económica sostenida.
