Una jornada cargada de emociones en el corazón porteño
Desde la mañana del sábado, familias venezolanas comenzaron a reunirse espontáneamente en las inmediaciones del Obelisco. La convocatoria, que alcanzó su punto máximo alrededor de las 17 horas, transformó la Avenida 9 de Julio en un espacio de celebración colectiva. Los manifestantes portaban gorras con los colores amarillo, azul y rojo, y desplegaban carteles con mensajes de libertad y agradecimiento hacia Argentina como país de acogida.
El sonido de bocinazos acompañó durante toda la tarde a quienes se congregaban frente al símbolo más emblemático de Buenos Aires. La movilización fue impulsada principalmente a través de redes sociales por la agrupación “Alianza Por Venezuela”, que convocó a la comunidad venezolana a manifestarse en lo que consideraron un día histórico para su nación.
Historias de exilio y esperanza de retorno
Detrás de las banderas y los cánticos, las historias personales reflejaban el duro camino que llevó a muchas familias a abandonar Venezuela. Los testimonios recogidos en el lugar daban cuenta de la crisis económica y la persecución política que motivaron el éxodo de cientos de miles de venezolanos en los últimos años.
Entre los presentes, varios manifestantes compartieron sus experiencias de vida en el exilio. Profesionales que debieron reconstruir sus carreras desde cero, padres separados de sus hijos, y jóvenes que crecieron lejos de sus abuelos expresaban ahora la posibilidad de reencontrarse con sus seres queridos. La promesa de un cambio político en Venezuela resonaba como una luz de esperanza para quienes llevan años aguardando este momento.
Se estima que más de 200.000 venezolanos residen actualmente en territorio argentino, constituyendo una de las comunidades migrantes más numerosas del país. Para muchos de ellos, la noticia de la captura de Maduro representa el primer paso concreto hacia una eventual normalización democrática en su país de origen.
Apoyo oficial desde el Gobierno porteño
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso un operativo especial de seguridad para resguardar la concentración y anunció gestos simbólicos de acompañamiento a la comunidad venezolana. Al caer la noche, tanto el Obelisco como el Puente de la Mujer fueron iluminados con los colores de la bandera venezolana, mientras que en la Plaza de la República se colocó una bandera del país caribeño como muestra de solidaridad.
Diversas figuras políticas locales expresaron su respaldo al operativo estadounidense, considerándolo un golpe significativo al régimen chavista. Entre los presentes en la movilización se encontraban legisladores oficialistas que manifestaron públicamente su apoyo a la intervención militar que culminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Voces críticas frente a la embajada estadounidense
En contraste con la celebración del Obelisco, organizaciones de izquierda encabezadas por el Frente de Izquierda convocaron a una protesta frente a la Embajada de Estados Unidos en el barrio de Palermo. Bajo la consigna “Fuera Yanquis de Venezuela y América Latina”, estos grupos denunciaron lo que consideran una violación a la soberanía venezolana y una intervención militar ilegítima.
Los manifestantes que se congregaron en Palermo dejaron en claro que su rechazo a la acción militar estadounidense no implica un respaldo al gobierno de Maduro. Su posición apunta a cuestionar la legalidad de la intervención extranjera en asuntos internos de naciones latinoamericanas, reavivando debates históricos sobre la autonomía regional y el rol de Washington en el continente.
Esta división de posturas evidenció la polarización que genera el caso venezolano en el arco político argentino, donde distintos sectores sostienen visiones encontradas sobre la legitimidad y las consecuencias del operativo militar ordenado por el presidente Donald Trump.
El operativo que cambió el tablero venezolano
Según informó la administración estadounidense, el operativo militar se llevó a cabo durante la madrugada del sábado e incluyó el despliegue de fuerzas especiales en Caracas. Trump anunció que Maduro y su esposa fueron trasladados a Estados Unidos, donde enfrentarán cargos vinculados con narcotráfico y corrupción.
El mandatario estadounidense adelantó que Washington mantendrá presencia en Venezuela hasta garantizar lo que denominó una “transición adecuada”, y anticipó la participación de compañías petroleras norteamericanas en la recuperación de la infraestructura energética venezolana. La noticia generó reacciones diversas en toda América Latina, donde diferentes gobiernos expresaron posturas que van desde el respaldo explícito hasta el rechazo categórico a la intervención militar.
